8 nov. 2012

La frustración tiene nombre: ANTEL


Estimado Antel:

Hoy, jueves 8 de Noviembre de 2012 se cumplen tres meses desde que empezaste con las utópicas promesas de conexión telefónica y datos.

Después de tres meses de contactos cuasi diarios por teléfono y correo electrónico, discusiones con operadores y hasta con supervisores, logré que por fin asistieran a conectar la línea telefónica y las terminales de la fibra óptica (el cableado y la roseta estaban desde el invierno).

Ha sido un largo, exhaustivo y letárgico camino; contactarte y contar a ciencia cierta con una excusa válida de por qué tu gestión es tan mala ha sido una pesadilla, pero más allá de todo eso, el proceso me dejó con una fuerte y desagradable sensación de frustración, ira y rabia. Tus funcionarios me hartaron, me ganaron por cansancio, me doy por vencida; bajo los brazos. Son lo más parecido a una enfermedad terminal... dan esperanzas, juegan a ser Dios, hacen y deshacen a su propio placer porque -claramente- saben que tienen el poder.

Nada me gustaría más en este mundo que tener la opción de ELEGIR una compañía de telefonía fija y datos. Pero no, nuestro estado considera que la competencia no es buena. Me resta decirte que el monopolio tampoco lo es, y más cuando el monopolio brinda un servicio PAUPÉRRIMO; ni los telefonistas, ni los operadores ni los "técnicos" ni los supervisores están capacitados. Se necesitan personas con una media intelectual, individuos que tengan sentido común y un poco de VOLUNTAD para con el prójimo. Ninguna de las personas con las que hablé en estos tres meses fue capaz de darme una respuesta concreta. Decían que iban a llamarme para coordinar la hora de conexión y no lo hacían, después me encontraba con notificaciones de visita tiradas por debajo de la puerta.

¿Qué tan frustrado puede estar uno? Mucho. El 90% del uso que le doy a internet es estrictamente profesional. Envío y recibo archivos de unos 30 megas cada uno en grandes cantidades varias veces a la semana. Hasta ahora, la única conexión a internet con la que cuento es mediante un módem 3G adquirido contigo. Claramente, también me tengo que manejar con alguna tarde de cafetería con WIFI siempre y cuando el presupuesto me lo permita, dado que mi módem Antel 3G por el cual debería pagar unos 400 pesos mensuales siempre llega al final del mes pasado de megabytes; termino pagando cerca de unos 1800 pesos. ¡Sí!, mil ochocientos pesos uruguayos por el servicio más lento de la historia hipermoderna. Internet es una herramienta fundamental para mi desarrollo profesional, es vital y claro está que con un modem móvil 3G no se puede trabajar, es una tortura que no le deseo a nadie.
Antel en mi casa es mala palabra. Antel en mi casa es ira, rabia y frustración. Antel en mi casa es sinónimo de monopolio absurdo. Antel en mi casa es sinónimo de totalitarismo asqueroso. Quiero poder elegir, no me parece democrático que me obliguen a caer en una empresa de telecomunicaciones donde no hacen más que procrastinar y hablar de uñas esculpidas (adjunto foto de una de las tantas funcionarias “trabajando” en la torre de las telecomunicaciones).
En menos de 15 días me mudo al exterior. Nada me gustaría más que dejar en mi casa una buena conexión de Internet para que los jóvenes inquilinos (también comunicadores freelance) puedan trabajar como el mundo de HOY manda: con celeridad.

Atentamente,

Mercedes Azambuya
C.I.: 3.463.620-7  


Antel de todos: trabajando para usted









28 sept. 2012

Las cosas que llevaban...

"Las cosas que llevaban (los hombres que lucharon)" es un libro de Tim O' Brien, un periodista egresado de Harvard que luchó en Vietnam y tuvo la suerte de volver. ¡Qué agraciado!. 

El título original del post es: "Viaje al centro del universo de la cartera" y creo que ya deben tener una mínima pista del porqué. 

[A mi gusto el nombre continúa siendo "Viaje al centro del universo de la cartera", ¡qué conste!]   

Si bien nos atrae el coolhunting y descubrir piezas únicas u originales esta vez decidimos ir más allá, quisimos desnudarlas/os y ver su interior, porque, ¿acaso hay algo más honesto que el interior los bolsos?. Por eso, y porque tenemos un premio sorpresa para quién salga favorecido con la mayoría de votos, nos pareció divertido revisar las carteras (en forma aleatoria) de las personas que asistieron a la 3er edición del Fashion Rocks. 

[Encontramos de todo, ¡desde un martillo! hasta monedas de chocolate pasando por condones, porta ligas y llaves para ajustar tuercas]

El procedimiento de elección es muy simple, lo único que necesitan hacer es dejar un comentario con el nombre de la persona que consideran tiene el contenido más extravagante, divertido, inusual, y, por qué no los más comunes. En fin, no hay un criterio de selección así que si desean dar a conocer la razón por la cual votan dicho contenido serán premiados con abrazos modernos 3.0.

Explicadas las reglas del juego les dejamos un segundo clip del Fashion Rocks, esta vez con el armado de las fotos y los dueños de los bolsos. 

Mer





CARTERA #1: Lenguado 


CARTERA #2: Paz Pittaluga


CARTERA #3: Claudia Rivas 


CARTERA #4: Luciana Gorlero


CARTERA #5: Cecilia Acosta y Lara 


CARTERA #6: Maru Tuset


CARTERA #7: Noelia Gonzáles


CARTERA #8: Augusta Adriasola


CARTERA #9: Matías Maghini


CARTERA #10: Marcelo Singer


CARTERA #11: Manuela Vilanova


 CARTERA #12: Carolina Maiorano

CARTERA #13: Sofía Bauzá


CARTERA #14: Flor D. Major  


CARTERA #15: Male Reyes


CARTERA #16: La descendencia de Male


CARTERA #17: Eri


CARTERA #18: Vale Valuchi


CARTERA #19: Iael


CARTERA #20: KeleChica






18 sept. 2012

La carta de Magdalena al Sr. (?) Abdala

Son las 3:49 am del martes 18 de septiembre. A punto de irme a dormir aparece Magdalena en el chat, me pregunta si podía compartir algo que le sucedió. Le respondí que primero iba a leerlo y luego -si me parecía que era correcto- lo compartía. 

Debo decir que me enorgullece dar a conocer una cosa de ésta naturaleza.

Los dichos del Sr. Abdala son machistas, sexistas, misóginos, arcaicos, desagradables y completamente fuera de lugar. Son fuertes y no hacen más que contribuir a una creciente ola de violencia de genero.

Estimado Sr. Abdala, mida un poco más su poética. Usted es una figura pública y como tal debería tener en cuenta que sus dichos influencian a los demás.

Sin más preámbulos y pedidos les dejo las anotaciones de Magdalena.


Mer





ESTA ES LA CARTA QUE ACABO DE MANDAR A MUJERES DE MUJERES DE NEGRO, EL COLECTIVO QUE DEFIENDE A LAS MUJERES VICTIMAS DE VIOLENCIA. ELLAS SIEMPRE APOYAN LA DENUNCIA, SIEMPRE MARCHAN POR LAS AGREDIDAS Y LUCHAN POR QUE EL TEMA SALGA A LA LUZ Y SE DEJE DE TAPAR.
LO ESCRIBÍ HACE UN RATO, AÚN INDIGNADA, Y TAMBIÉN DOLIDA.

IMPULSADA POR LAS PALABRAS DE UN HOMBRE PÚBLICO, DE LA POLÍTICA, DE LOS MEDIOS, CON PANTALLA DIARIA EN EL CANAL MÁS VISTO LOCALMENTE. UN HOMBRE QUE, PARA MI SORPRESA AHORA, SIEMPRE HABLA DE LO QUE LE DOLERÍA QUE SE META UN HOMBRE VIOLENTAMENTE CON SU HIJA. 
SEGURAMENTE SI MI PADRE VIVIERA TAMBIÉN ESTARÍA MOLESTO CON SU ACTUAR.
EN ESTE TEXTO TAMBIÉN ME DIRIJO A ÉL. Y EXTIENDO LA INVITACIÓN A COMPARTIRLO, INCLUSO LES PIDO UNA MANO PARA PARAR CON TANTA VIOLENCIA. SI LO VIVIERON, CUÉNTENLO, COMPARTÁMOSLO. NO SOMOS POCAS. Y ELLOS TAMPOCO.
LES DEJO LA CARTA, ESCRITA EN CALIENTE Y DESDE LAS ENTRAÑAS, PERO CON EL MAYOR RESPETO POSIBLE, QUE SIEMPRE TRATO DE MANTENER.


Martha, Jenny y demás mujeres del colectivo Mujeres de Negro

No sé si me recuerdan, yo trabajé colaborando en una campaña de lazo blanco hace unos años, con Alberto Kesman, Omar Gutierrez, el Piñe, Aldo Silva, entre varios otros. Esto lo digo a modo de introducirme, porque esta vez escribo por algo más personal, que igualmente se relaciona. Recuerdo que en aquella campaña decíamos “La violencia contra la mujer también es cosa de hombres”, llamando a que los hombres tomaran cartas en el asunto, la repudiaran. Nos basamos en hombres de los medios, con llegada a la gente, para fijar ejemplo. Y esto tiene mucho que ver con lo que les quiero contar.
Quiero hablar con ustedes porque me tiene realmente mal el tema de la violencia con la mujer.
La he sufrido en el pasado, de muy chica, a los 18 años con un novio que me golpeó. Lo supere, con terapia, pero dejo tal huella en mi que sigo muy sensible a lo que tiene que ver con el tema. Hace unos meses me volví a sentir así, mal, por un profesor de facultad que me mandaba mensajes subidos de tono, diciendo que “quería calentar sus manos en mis piernas” y otras cuestiones de esa índole. Nunca le respondí, nunca pasó a nada físico, pero me sentí mal e iba con miedo a clase durante un tiempo, hasta que lo hablé internamente, se detuvo y dejé de darle importancia.
Ahora me detengo a pensar: parecen ser varias cosas las que ya he dejado pasar.
Estos días estuve viendo en la televisión que se vuelve a tratar el tema, con el programa Maltratadas, con casos de nuestro país y con esos debates, que personalmente no me gustan mucho, que hace Victoria Rodríguez con su equipo en Canal 12. Si bien el formato no es de mi agrado, sí reconozco que está bueno que los temas de importancia social se pongan en el tapete y se aborden, de mejor o peor manera, pero que salgan al aire, que puedan instalar el debate en los hogares y en varios ámbitos sociales. De hecho la vi a Jenny en Esta boca es mia, donde trabaja el señor, entre otras cosas twitero, Washington Abdala.
Y con él tiene relación mi último episodio en que me sentí violentada y agredida como mujer, más fuertemente aún al venir de una persona de poder en la sociedad y habiendo sido en un medio publico. Lo noté agresivo, vulgar, incluso misógino al recurrir a una “frasecita” de cierta connotación sexual y humillante para responder a un comentario mío escrito desde el respeto.
Contexto: el hombre estuvo un día poniendo muchos twitts criticando la estética de las mujeres del Frente Amplio y halagando a las mujeres que trabajan en política dentro del Partido Nacional, planteando que eran mejores estéticamente, como si eso fuese un valor agregado a la persona. “Verónica Alonso está 10 puntos además de lúcida” escribía en un twitt. Las frases seguían y por suerte no retuve muchas de ellas. Entre mis familiares y amigos lo leíamos y sentíamos bastante asco y vergüenza ajena. Ojalá que no cataloguen bajo esos valores a su hija, ya que como ha comentado se pondría muy mal y no sabría con cuánta violencia reaccionaría si la violentan a ella.
En fin, lo leí, me pareció pura bobada y lo deje pasar. Varios amigos me dicen “Y por qué lo seguís en twitter?”. La verdad es que sigo a muchos políticos, me gusta saber qué tienen para decirnos aquellos que nos gobiernan o andan en la vuelta del poder.
Lo escribo, lo cuento, porque quiero que se sepa, por todo lo que ya callé y porque esto, para mi como mujer, es tan violento como los golpes que recibí, como los gritos por la calle “tenías que ser mujer” y tantas otras manifestaciones de machismo tan instaladas en nuestro medio.
Los twitts a los que hago referencia son los que se ven en la imagen.

BESITOS EN LA COLITA.

Leer eso lo primero que me produjo fue nauseas. Un hombre mayor no encontrando mejor respuesta a una crítica respetuosa, me dio asco y vergüenza ajena. En seguida pensé en la hija que tanto nombra. Me dolió. Si algún día hubiese visto a mi padre hacer algo semejante creo que yo hubiese llorado.
Creo que esta frase demuestra muchos problemas de hoy. El ninguneo por ser mujer. La no aceptación de la opinión femenina, a la que no se le puede responder con respeto, si no que haciendo referencia a su “colita”. Mis opiniones salen de mi colita? Le pido que piense de nuevo en su hija, las de ella de donde salen?. La repetición de la mujer-objeto sigue y sigue y nadie parece poder detenerla: de qué puede un hombre hablarle a una mujer si no es de sus partes íntimas? Y para mejor, hacerlo en un medio público. Claro, donde ya estamos acostumbrados a la cosificación. Mirándome a los ojos, mirando a una cámara que tanto le gusta, me mandaría también esos “besitos en la colita”? me intriga saberlo.
Todo esto viniendo de un mismo hombre que una semana atrás hablaba con cara de dolor acerca de la violencia, en los menores, hacia mujeres, en la cárcel, y señalaba qué terrible como sus alumnos universitarios hacían notar que la mujer se sentía atacada por el machismo. No lo sé, pero quizás esas alumnas se referían a él.
Machismo, misoginia, violencia de cierta explicitud sexual en un medio público… quizás se haya quedado pensando en los cuerpos “10 puntos” de sus colegas y no pueda dar otra respuesta hacia una mujer sin concebirla como objeto sexual.
Simplemente, lo invito a pensar. Y si es posible en silencio. 
Luego de su desagradable frase, le contesté desde el enojo, pero sintiendo necesidad de expresarle el ASCO QUE ME GENERÓ SU ACCIÓN, le twiteé en respuesta esto:

Magdalena Haretche @santamagdalena
(citándolo) "@turkabdala: @santamagdalena Besitos en la colita." Me haces eso y te cago en la boca.

Reconozco mi agresividad. Y debo decir que soy una de las que comprende y apoya la baja de pena a mujeres que agreden en respuesta a violencia de otro hombre. Y lo sé; estuve agresiva. Nació de mis entrañas el deseo de que todo el asco que me hizo sentir volviera al lugar de donde salen sus palabras.
Realmente considero que estos comportamientos en respuesta a una LIBRE OPINIÓN por parte de quién sea SON VIOLENCIA. Y contra una mujer, mucho más joven, de parte de un señor, con actividad pública y mediante una red social, establece un ejemplo de misoginia tremendo para todos los que lo siguen. También, en mí historia, lo reconozco por que lo me hace sentir, en mi cuerpo y alma, y por lo parecido que se siente a cuando fui golpeada. Sin razón. Simplemente por ser mujer y ser libre.

DEGRADACIÓN. Ese título le pondría a su actuar.

Soy de las que siempre promueve las denuncias, que se hable, que se grite a todos lados la injusticia, cuando una está haciendo abusada, ya sea sentimental, sexual, laboralmente o en cualquier forma. Estoy CANSADA de que se dejen pasar estas cosas, MÁS CUANDO VIENEN DE UNA FIGURA PÚBLICA, DE LA POLÍTICA, DOCENTE UNIVERSITARIO, CON PANTALLA EN TELEVISIÓN TODOS LOS DÍAS. Viene de un hombre que, en todos los roles que mencioné, tiene una responsabilidad educativa, y de la misma persona que hace unos días escuchaba hablar horrores sobre la violencia contra la mujer. Es decir, todo viene de alguien bastante HIPÓCRITA.






Magdalena Haretche

16 sept. 2012

FashionRocks #3

Revolvimos carteras y encontramos las cosas más asombrosas, nos metimos en el back de Extravagancia, nos sacaron de los sillones VIP (mientras nos cantaban "you are not on the guest list"), en fin... hay material para rato pero mientras tanto les dejamos un resumen de los dos días del FASHIONROCKS


2 sept. 2012

Magma: Las raíces crecen

Crece sin importar que sucede a su alrededor, no mira para los costados sino para adentro; se supera a sí misma. Su piel va cambiando con la edad, por temporadas es infantil y en otras ocasiones es una señora madura con raíces forjadas. Su crecimiento tiene forma de espiral y ese espiral hace que las cosas sean -naturalmente- cíclicas, por eso vuelve a los orígenes. Me identifico mucho con ella y su jardín secreto.

[Nada en éste mundo es lineal, somos parte de un retorno constante, o al menos eso quiero creer.] 

Hoy se "redefine y resignifica", tal como señala su arquitecto Gustavo Bardavid, contraponiendo curvas y rectas simulando un jardín blanco como ideado en la mente de Hodgson Burnett. Hay una comunión directa y palpable entre la arquitectura y sus prendas cuidadosamente seleccionadas por Marly Stratta, buyer y combustible imprescindible detrás del jardín.

Entre las ramas y la luz de los ventanales aparece la colección verano 2013 que trae consigo naturaleza, romanticismo, neón estridente y texturas de todo tipo y color. El camuflado se fusiona con el militar, el flag style y las tachas, las estampas de flora y fauna se mezcla con el neón,  y por otro lado el tye-dye que vuelve junto con el dégradée. 

¿Una yapa?  La llegada física (como integración al espacio) de Jazmín Chebar. Si bien los locales están comunicados no hay un choque de sensaciones. Al pasar de un lugar al otro la transición es suave y cálida. 

Mis felicitaciones a todo el equipo involucrado en hacer que todo florezca y se mantenga la evolución constante. 



Mer































{En orden de aparición: Los erizos mascotita, @MerySli en plena captura, @Annadoughnut, los charoles de Jazmín, @VarinaDeCesare, Andrea Tejera y su tan codiciada falda, @Eri_s86 y su neon pouch, @Joseph_Ou con sus compras, más zapatos, primero las botas de Jazmín y después los Jeffrey de @Eri_s86, los skulls y cruces de @geraluy, @mgarciaterraok, @VarinaDeCesare y @Artisforlovers, dos chicas muy modernas, los zapatos de @VarinaDeCesare, la camisa de @Artisforlovers (los chicos también usan ribete), los pajaritos de @rubiamala_, más skulls y cruces de @geraluy, los orwellianos, más neón y más naturaleza y más fotos.}


9 ago. 2012

PFO: Proyecto Farándula Oriental

Acá estamos: faranduleros, orientales e ilustrados.

Hiper-individualistas, indiferentes, apáticos, narcisistas, hedonistas y también un poco nihilistas pero no se alarmen, entre todos nos potenciamos y gracias a la energía universal hipermoderna (de los mayas?) la tolerancia se puso de moda. Vivimos en una era donde la sociedad muta rápidamente y de manera global. Respondemos a millones de estímulos que nos crean necesidades pero no por eso dejamos de lado lo natural, nos transformamos en “cuerpos dóciles”[1], somos flexibles y tolerantes. 

La naturalidad es el pilar fundamental de PFO. Esa naturalidad es aceptada desde el plano lúdico, la sátira e ironía son cosas del pasado y el humor pop se encargó de dejarlo bien claro, el código humorístico por el cual nos regimos es un lenguaje flexible y abierto. 

¿Cuál es nuestro star-system? ¿Cuál es su origen? ¿Qué es ser farándula en Uruguay? ¿Qué es ser cholulo? ¿Es necesario ir a bailar con Tinelli y mostrar los atributos para ser una estrella?

PFO nació como una serie de fotografías tomadas en eventos sociales tales como vernissages, muestras de arte, inauguraciones; de cualquier evento donde se genere lobby (sea pequeño o de grandes magnitudes). Primeramente se publicaron en la red social Facebook bajo el nombre de Farándula Oriental en un álbum de la cuenta personal del artista. Hoy por hoy, la serie que está constituida por más de 190 retratos se expondrá en la sala M del centro de exposiciones Subte desde el 22 de agosto de 2012 a las 19:00 hasta el 7 de octubre del mismo año.  

En esta muestra encontrarán personalidades nacionales o internacionales pertenecientes al star-system que el autor toma como referente. La crudeza y el realismo de las imágenes nos acerca hasta ponernos en el lugar del propio cholulo. Todo personaje mediático es tomado como objeto de retrato por el objetivo del Sr. Pizard. Sin poses ni prejuicios. Una serie de registros arbitrarios no exhaustivos pero sí obsesivos.  

Su mirada es cruda, irónica, dulce y contestataria. Es un purista por naturaleza, así como su sensibilidad. Es capaz de captar cosas que los demás no por ser un gran observador y contemplar atento a las relaciones interpersonales como buen orwelliano. Se mueve sigilosamente como una gacela sin ser notado, al acecho de las expresiones más puras y espontáneas. Él también es el águila que todo lo ve con un tinte de humor. Y es que “Un toque de humor basta para hermanar a los hombres”[2].

Les dejamos el avance del primer video promocional de la muestra con la participación especial de los curadores de la obra: Javier Abreu y Patricia Wolf.  


Mer

[1] M. Bakhtin, op. cit., pp. 30-31
[2] D. Thompson, L’Humour britannique, Lausanne, 1947, p. 27.


10 jul. 2012

Eventualmente, encontramos nuestro camino



En mi balcón había una red de seguridad para los niños que allí habitaban.  Ésta, además de proteger a las criaturas de una inminente caída al vacío, era el condimento que le faltaba a mi vida para terminar de decorar mi humor carcelario. Era imposible no sentirse un poco enjaulado al mirar hacia afuera y descubrir una pared de rombos tejida con cuerditas entrelazadas. Vivía en la red de un pescador día tras día, así era mi vida. Llegué a soñar con Nemo y su aleta defectuosa, me vi en la misma situación que él; luchando con la red para salvarme de la ineludible pesca, solo que en vez de nadar hacia abajo opté por tomar un par de tijeras y liberarme de esa cápsula foucaultiana.

Días más tarde, y en un acto de impulsividad­, corté otro tipo de red: las sociales. Acto seguido, mi obsesión por el perfeccionismo me llevó a chequear el haberlo hecho bien. Busco mi nombre en Google ¿Qué descubro? Grata sorpresa, mi perfil ya no existe. Ah, y también me entero que el 12 de abril había ganado un par de jeans de TNS… irónico, ¿no? Quise reclamarlos pero para eso tenía que reactivar la cuenta, ponerme en contacto con la marca, etc, etc, etc. En fin, había que volver atrás y borrar con el codo todo el proceso de des-alineación. Citando al gran Pizardmi vida es un sitcom”.

Mi bloqueo es público y notorio, ¿cuánto tiempo pasé sin ganas de escribir? ¿Cuánto hace que no tipeo en modus vómitus las cosas que se me pasan por la cabeza? Todo bien Twitter, pero te llevabas en cuotas mi verbo-vómito. Lo canalizaba todo por ahí, estaba enferma, estoy enferma.

[Hola Me llamo Mercedes y soy era adicta a las redes sociales]

Decidí por un tiempo (indeterminado) dejar de usar el máximo número posible de redes sociales. Borré de mi teléfono las aplicaciones de Facebook, Twitter, Foursquare, etc. Me limitaré solo al uso ocasional de Instagram, donde las imágenes hablan por si solas –o al menos con un caption básico.  

Los resultados fueron inmediatos, apenas terminé de eyectarme de Facebook con un comunicado sentí la urgente necesidad de desoxidar mis dedos y tipear.

Raro, ¿no? Una Blogger que no usa redes sociales… Déjenme decirles algo, no creo que las redes sociales sean un gran aporte a la sociedad. Nos alienan. En la mayoría de los casos veo personalidades moldeadas e inventadas para ser expuestas cual maniquí de escaparate en la 5th ave, a la espera de que la gente que por allí camina diga “que linda/o”, “me gusta esta marca”, “prefiero esta música”, “quiero ser como ella/el”, “quiero acostarme con el/ella”, “quiero su pelo”, “quiero su bigote”, “quiero su barba”, “quiero sus jeans”, “quiero su flequillo”, y así sucesivamente. Veo a Facebook como un Shopping donde hay muchas vidrieras y la gente se muestra, muestra su vida acartonada, almidonada y plastificada; lo mucho que hacen, lo poco que saben, lo mucho que quieren sobresalir viviendo una vida de fantasía en una pecera. Es un gran lugar para ir de shopping si estás en busca de una personalidad y, eventualmente, tirarte uno/a o dos por semana.

Somos parte del sistema porque consumimos pero a la vez producimos, estamos inmersos en una cadena sinfín. Me gustaría ver más activismo, me gustaría ver más acción. ¿Por qué no un Occupy WallStreet o un Primavera Árabe? Lo más radical que vi fue la movilización por la Chuponeada Masiva.
Sí, hay una ruptura de lo cuadrado, nos volvimos hiperindividualistas, pero, no nos olvidemos que la pose social también encasilla y crea grupos, más pequeños, pero grupos al fin y estos funcionarán como tales; aceptando miembros iguales o de su misma alcurnia.


Mer

















 {Un poco de todo: la vista antes y después de la red, la tarde de Fellini donde sucedió el vómito cerebral, mis anteojos recuperados, y mis hermanos de la vida}