16 may. 2012

Crónicas de MoWeek #2: más vale tarde que nunca

MoWeek, si, ¿se acuerdan?
Tan lejos y tan cerca.
Empezaremos admitiendo que no encaramos mucho con el blog y sus crónicas pero tenemos excusa,
y ahora todas y todos saben cual es: MODERNAS TV.
Modernas TV requiere mucho tiempo, muchas horas, muchas noches, mucha energía.
Y claro, no nos quedaba tiempo para contarles que tal nos fue en MoWeek después el viernes.

Y la verdad es que nos fue bien.
Es decir, el sábado empezó con un incendio en Maison Moderna, como muy bien saben, pero aún así, miren que regias salimos las tres en la foto, Caro Clack en el centro, una moderna a cada lado, como si ningún incendio hubiese tenido lugar pocas horas antes. El arte de aparentar normalidad, el arte de fingir la no-sorpresa, ese arte. 
Nos detenemos y tomamos aire, 
que sino nos ponemos cínicas y la cosa no va por ahí. 
Hoy no, en todo caso.

Volviendo a MoWeek, el sábado, después del incendio, nos pasó a rescatar el Auto Moderno con el equipo de producción Hey Florence al volante & Mery Sli DJ Set. Llegamos perfectas de timing al desfile de Black & Liberty. Increíble estupendo maravilloso, durante el tiempo que nos sumergíamos en el universo de Florencia olvidamos todo lo malo y nos trasformamos en personajes de Dig! en una pantalla de Sundance. 

Después vino el bajón, ese momento en el que te das cuenta de que hoy se ha incendiado tu casa, se te baja la adrenalina y sentís frío, desorientación, extrañeza. Desfiló Lemon, desfiló Pascualini. Géant Diseña presentó en su showroom las colecciones de Srta. Peel y Vale Valuchi y entonces llegó la charla Magma con Lupe y volvieron los ánimos, la fuerza. Lupe hablaba y hablaba, en la VIP música amiga, sonó Yelle, para nosotras, y luego vino el desfile de Bellmur que Camila con su voz y su terrible onda transformó en un concierto. Tits tuvo la genial idea de usar humo. Si, humo, HUMO, humo falso pero humo. Estábamos sentadas cada una a un lado de la pasarela y durante un instante nuestras miradas de pánico se cruzaron. DÉJÀ VU ese HUMO. Terminamos a altas horas de la madrugada en Casitanno, como no, con nuestra oficina móvil.

El domingo lo empezamos cambiando la hora de la charla blogger sobre "La Democratización del Diseño de Autor" para la tarde, gran idea. Estaba LLENO el showroom de Géant Diseña, lleno. Empezó con la inolvidable presentación a cargo de Moderna Oriental que cómicamente decidió que tenía pánico escénico y le encasquetó el micro a Moderna con Gafas. Con un poco de distancia podemos afirmar que es una buenísima técnica de presentación, deberíamos patentarla. A continuación Rubia Mala dio su particular visión de las colaboraciones entre diseñadores y marcas para gran público, Eri de Fashion and Pride habló de las colaboraciones entre bloggers y marcas y terminó Gaby de Fashion Swap Party con su estudio de caso relativo a las colaboraciones entre artistas más underground/independientes y marcas comerciales, con el caso de Top Shop. Pasaron muchas más cosas cómicas que no vamos a comentar acá pero que nos servirán para mejorar la próxima charla, y para reírnos de los recuerdos (:

Pero volviendo al inicio del domingo (un día que comenzó sin incendios pero también sin agua caliente y por ende yendo a casa de producción moderna a aprontarnos) el primer desfile fue el de Valeria Capurro seguido de Lúmina. El desfile de Lúmina mostraba las colecciones de la ganadora del primer premio, de la mención especial y de la ganadora del premio del público. Nuestro comentario es que deberían haber desfilado de menor a mayor, a parte de eso, sublimes prendas pudimos ver. Marcel Calzados, Caro Criado y... la charla de Magma con VERO ALFIE! Si, si, si: una genia Vero Alfie, una auténtica genia. Su charla sobre tendencias fue de lo mejor que hubo en la grilla de programación, felicitaciones a Magma por la propuesta.

El domingo, y MoWeek en general, terminaron con Vale Valuchi. EL DESFILE. Era el desfile que todas y todos estábamos esperando. Exhaustas, después de 3 días y medio muy intensos, el ratón anfetamínico que daba vueltas en la ruedita que nos hacía funcionar paró: y llegó Debussy a nuestra sangre con una sobredosis de tilo. Durante un instante, todo paró, y todo el equipo de producción se sentó. El backstage quedó vacío, nadie se quería perder el desfile, tan esperado, tan anhelado, de Vale Valuchi.
Y valió la pena.

Se hizo la noche y empezó a sonar Feist.
MIMA.
Salió la primera modelo y comenzó el baile.
Un baile delicado y silencioso de bocas y labios y guantes blancos. De rallas y lunares, de sustracciones, de transparencias y más bocas, de blanco y de negro, de un poco de rojo cada vez más rojo lentamente rojo afirmándose en rojo. De moñas y cuerpos desnudos, un baile chic perfectamente medido, de gestos perfectos, de prendas de ensueño, que terminó triunfal coqueteando con la alta costura y deslumbrando a todas y todos cuantos allí estaban.
Mima empieza con M como Madurez.
Y al final, salió Vale, a saludar, con su sombrero,
y nos costó recuperarnos después de aquel baile que nos dejó en las nubes durante ese fragmento de tiempo que duró la canción.

Y así terminó MoWeek.
A lo grande, con belleza y talento, con salmones creativos, y con mucha felicidad.

And then the lights turned off y nos pusimos a bailar.


MDM.